Magosto y Halloween 2016 en Nava de Francia

Cuando se mezclan Halloween y Magosto en Nava de Francia, salen “castañas asadas”.

Un año más, y ya van unos cuantos, celebramos el Magosto en la Nava, gracias al buen hacer del Ayuntamiento y la colaboración de vecinos y visitantes.

Os dejamos las fotos de la velada, al calor de las brasas, aunque este año con menos frío que en ediciones anteriores (algo está pasando con el clima … y algo no estamos haciendo bien).

Os recordamos que todavía queda Otoño en la Nava y desde aquí os invitamos a cercaros a visitar la Sierra y por supuesto Nava de Francia, que está precioso con sus colores ocres y rojizos. Además parece que se empieza a animar la temporada de setas…

Fiesta del Magosto en La Nava, Castañas, Fuego y Setas

El Magosto, fiesta de castañas y fuego por Todos Los Santos. El Magosto es una fiesta tradicional, como también es una fiesta muy popular en muchos pueblos de la provincia de Salamanca, sobre todo en la Sierra de Francia, lugar poblado de castaños y donde anidan las tradiciones más populares.

Los elementos comunes de esta fiesta son la celebración en el mes de noviembre y el tener como elementos principales la castaña y el fuego. Con esta fiesta la castaña recupera la importancia que el maíz y la patata le fueron arrebatando en los últimos siglos, hasta convertirla en fruto único cuando llegan Todos Los Santos.

Una de las costumbres más generales por la mayoría de los pueblos serranos era/es que por la tarde los más pequeños iban al campo a hacer el mangosto. Que no es más que cocer o asar castañas, que, por lo general, servían para merendar en esa jornada en épocas tan escasas de alimentación. Los chiquillos bregaban por el campo en busca de leña, de sitio para el fuego y cocer o asar las castañas, porque las tardes de Todos Los Santos, ya en noviembre, se hacen cortas de sol. Además, el frío a estas alturas del año ya es intenso. Pero mucho peor era el pánico que infringía el doblar de las campanas con su toque a muerto, que comenzaban antes de que empezara a anochecer y se repetían de tiempo en tiempo al compás del badajo y la destreza de los mozos a lo largo de toda la noche.

En nuestros días consiste en asar calboches (castañas) en la lumbre o en los calbocheros, en las vísperas del día de los Todos los Santos, donde se juntan todos los vecinos y los turistas que estos días visitan esta zona salmantina de la Sierra. Antiguamente se relacionaba con la necesidad de mantenerse despierto esa noche, ya que cada hora, el reloj de la torre y las campanas recordaban la necesidad de rezar una oración por los difuntos. Hoy en día, es más una fiesta en la que se aprovecha la recolección de la castaña, para degustarla al calor de la lumbre y con los compases de la gaita y el tamboril.

Vayamos a la historia

El día 1 de noviembre, los celtas apaciguaban los poderes del otro mundo y propiciaban la abundancia de las cosechas con la celebración de la fiesta “Samahaim”, la cual era, para unos, el comienzo del invierno y, para otros, el final de verano; en todo caso era el principio de una nueva gestación y de un periodo de intensa comunicación entre los habitantes de éste y del otro mundo. Se reunía una gran multitud porque era una fiesta obligatoria. Quien no asistía corría el peligro de perder la razón. La fiesta era para los celtas una concentración de lo sagrado en un tiempo y en un lugar determinados. Los mitos afirman que era el momento en el cual se habían producido grandes acontecimientos cósmicos, y cuando tenía lugar la muerte tanto ritual como simbólica del rey y su reemplazamiento. Las ceremonias festivas actualizaban, celebraban y comentaban el origen mítico y la continuidad del mundo (J. de Vries, “La religion des Celtes”).

Por las mismas fechas, los romanos celebraban las saturnales. El mundo de los espíritus se entreabría y salían personajes de pesadilla, las almas tenues, los cuerpos que habían sido enterrados y las sombras. Todos se nutrían de los platos depositados sobre las tumbas. El día exacto de la celebración depende de la tradición oral. “¿Por qué buscas en el calendario una fiesta móvil?”, le pregunta la musa a Ovidio. Pero si la fecha es variable, la época es inmutable: “Cuando la tierra es fecundada por las simientes que sobre ella se derraman” (Ovidio, Les fastes, lib. I, vv. 657-664 ).

Pero ya desde el paleolítico el hombre se alimentó de castañas y bellotas. Con la expansión del cultivo de castaños por los romanos, su fruto se convirtió en la base de la alimentación de la población, como fruto fresco, seco o molido para hacer harina. En el siglo XVI la llegada del maíz y la patata de América hicieron que las castañas perdieran su protagonismo en la alimentación campesina.

Hay varias teorías sobre el origen del término magosto: Magnus Ustus (gran fuego) o Magum Ustum (resaltando el carácter mágico del fuego). Tradicionalmente esta fiesta se realizaba con la recogida de este fruto y servía también como agradecimiento por la cosecha recibida.

Fiesta que, como hemos dicho, se celebra en los días comprendidos entre el 1 de noviembre (Todos los Santos) y el 11 de noviembre (San Martín). Fiesta donde no faltan las castañas asadas en el fuego, el vino nuevo y los chorizos.

Y para cerrar la noticia unas fotillos del Magosto en nuestro bonito pueblo, acompañado de setas, manzanas, membrillos ….. No te pierdas el Otoño en la Sierra de Francia!!!

Saludos: Antonio Sendín (Luyo)